
Anthony van Dyck · PD
Retrato del escultor Georg Petel
Ficha
La historia
En 1628 el escultor bávaro Georg Petel estaba en Amberes, trabajando codo con codo con Rubens. No había cumplido los 30, era hijo de un ebanista de Weilheim, al suroeste de Múnich, y ya se le tenía por uno de los mejores talladores de marfil de su tiempo. Hacia ese año talló el marfil de un salero que Rubens había diseñado para su propia casa, un Triunfo de Venus que el platero amberino Jan Herck montó en plata dorada y que hoy se conserva en el Palacio Real de Estocolmo. Van Dyck conocía a Petel desde Roma y lo retrató durante esa estancia en Amberes. Le da la mirada perdida en la lejanía, habitual en los retratos de artistas, que la Alte Pinakothek interpreta como señal de la parte intelectual del trabajo creador. Petel se estableció en Augsburgo y llegó a ser uno de los grandes escultores alemanes del Barroco. Murió allí a mediados de la década de 1630, con poco más de 30 años.




