
Anthony van Dyck · PD
Retrato de Thomas Howard, XXI conde de Arundel
Ficha
La historia
El 17 de julio de 1620 Francesco Vercellini, secretario del conde de Arundel, escribió a su señor desde Amberes sobre un pintor que convenía contratar. Un joven de veintiún años cuyas obras se estimaban poco menos que las de su maestro. El problema, añadía, era que la familia tenía dinero y sería difícil sacarlo de allí.
Cuatro meses más tarde en Londres se daba la noticia de que Van Dyck había venido de todos modos, con una pensión de Jacobo I. Se quedó hasta finales de febrero de 1621, y el retrato pertenece a esos meses.
Arundel coleccionaba escultura antigua desde un viaje por Italia en 1613 y 1614 en compañía del arquitecto Inigo Jones, y nadie en Inglaterra lo hacía a esa escala. En la mano izquierda sostiene el medallón de oro de San Jorge, la insignia de los 24 caballeros de la Orden de la Jarretera.
En la casa de Arundel, en el Strand, Van Dyck vio probablemente por primera vez pinturas de Tiziano.




