
Retrato de una joven
Ficha
La historia
Es el tipo de rostro que dio nombre a Rosalba Carriera, una joven veneciana, sin nombre, presentada fresca y apenas empolvada. Retratos como este eran mitad parecido y mitad el ideal de juventud que buscaban sus compradores, y los viajeros del Grand Tour se los llevaban de Venecia como preciados recuerdos. El verdadero interés está en cómo lo construyó. Arrastraba el lado plano de la tiza blanca sobre un dibujo de fondo más oscuro para captar el brillo del encaje y del raso, de modo que la luz parece posarse sobre la superficie. Ese acabado seco y polvoriento era más rápido que el óleo, y en parte por eso en toda Europa se hacía cola ante ella. No le han quedado ni fecha ni nombre de la modelo, como ocurría a menudo con estos rostros graciosos hechos para la venta más que por encargo de un solo cliente.




