
La Presentación de Jesús en el Templo
Ficha
La historia
En 1529 se cerraban por fin las guerras por Lombardía. En agosto, en Cambrai, Francia renunció a sus pretensiones italianas, y Carlos V desembarcó en Génova para coronarse emperador en Bolonia el invierno siguiente. Ese año Romanino trabajaba en Salò, a orillas del lago de Garda, y lo más probable es que esta tabla grande se pintara para alguien de aquella ribera.
La firmó y la fechó, cosa poco frecuente en él, y es una de las obras suyas que mejor se han conservado. A la izquierda están María y José, un sirviente arrodillado ofrece las dos tórtolas que exigía el rito, y el sacerdote levanta al Niño sobre el altar. Las cabezas que se agolpan alrededor son retratos de verdad, caras tomadas del natural, y quienes pagaron el cuadro seguramente estén ahí dentro. Dónde estuvo durante sus tres primeros siglos no se sabe. La primera noticia del cuadro aparece en una guía de Brescia impresa en 1826.

