
Presidio de Portoferraio
Ficha
La historia
En 1888 Signorini estaba en la isla de Elba y consiguió entrar en el presidio de Portoferraio, el bagno penale, donde los condenados cumplían pena de trabajos forzados. En el cuadro que salió de aquella visita trabajó unos seis años. Se ve el interior, los presos demacrados y arrimados al muro, y frente a ellos los inspectores que los examinan. Construyó la sala con manchas de luz y de sombra en lugar de dibujo, y son los ladrillos del suelo los que sostienen la profundidad. Muy pocos pintores italianos habían tocado un asunto así. En aquellos años se discutía en la prensa y en el parlamento sobre el estado de las cárceles y de los pobres, y los novelistas naturalistas escribían sobre esa misma gente, aunque un cuadro de galería con presos pasando revista era otra cosa. Lo presentó al público en 1895, en la sociedad florentina de bellas artes, y en 1901, el año de su muerte, fue a la Bienal de Venecia. Está en la sala 18, mide 56 por 80 centímetros y lleva la firma abajo a la izquierda.



