
Nicolas Poussin · PD
El rescate del joven rey Pirro
Ficha
La historia
A la izquierda, un hombre está a punto de lanzar una piedra y el que le sigue empuña una jabalina. Poussin pinta los dos gestos porque Plutarco, su fuente, dudaba entre uno y otro. En su vida de Pirro, el futuro rey del Epiro, cuenta que hacia el 317 a. C. una revuelta expulsó al padre del niño, y unos pocos fieles huyeron con él, perseguidos de cerca. Al ponerse el sol llegaron a un río crecido por las lluvias, y el estruendo del agua impedía que los oyeran en la otra orilla. Uno grabó una súplica en un trozo de corteza, la envolvió en una piedra y la arrojó al otro lado. Otros decían que la ataron a una jabalina. En el centro del cuadro alzan al niño para que lo vean desde la orilla opuesta. Poussin lo pintó en Roma en 1634, y ese mismo año lo adquirió Giovanni Maria Roscioli, un joven clérigo de la casa del papa Urbano VIII.




