
Eugène Louis Boudin · PD
El regreso del terranovero
Ficha
La historia
Mujeres con cofias blancas, carros tirados por caballos arrimados al casco, fardos, cestas y baúles de madera sobre la arena mojada. Es el regreso de un terre-neuvier, como llamaban los franceses a los barcos que iban a pescar bacalao a los bancos de Terranova. Boudin lo pintó en 1875 en Portrieux, un pequeño puerto bretón de la bahía de Saint-Brieuc. Los veleros zarpaban en marzo y pasaban fuera seis o siete meses. En el siglo XIX, más de 10.000 pescadores franceses cruzaban cada año el Atlántico para esa campaña. Con la marea baja, el velero de dos palos ha quedado varado en la playa, con las velas sueltas. A la izquierda, un chubasco gris cae sobre la bahía.




