
Anthony van Dyck · PD
Rinaldo y Armida, amantes observados por Ubaldo y Carlo
Ficha
La historia
En el canto XVI de «La Jerusalén liberada», el poema de Torquato Tasso sobre la primera cruzada, la hechicera Armida retiene al caballero Reinaldo en un jardín encantado. Van Dyck pintó la escena hacia 1629-1632 y añadió por su cuenta un enjambre de amorcillos que le quitan las armas. En el borde, medio ocultos entre las hojas, asoman Ubaldo y Carlos, enviados a devolverlo al campamento cruzado. El Louvre identifica el lienzo con uno que en 1632 estaba en el palacio del estatúder Federico Enrique de Orange, en La Haya, descrito como Marte y Venus y pensado para una chimenea. El escribiente sí se fijó en un detalle, un amorcillo que se ha calzado una de las chinelas rojas de la hechicera. Un grabado de 1644 muestra la composición más alta, así que la parte superior fue recortada. En 1795, tras la huida del estatúder Guillermo V a Inglaterra, el cuadro fue llevado a París.




