
Aelbert Cuyp · PD
Paisaje fluvial con jinetes
Ficha
La historia
A mediados del siglo XVII la República holandesa vivía su edad de oro, y sus pintores solían retratar cielos grises y tierras llanas. Aelbert Cuyp hizo lo contrario. Hacia 1653 bañó este amplio paisaje fluvial en una luz dorada, cálida, casi italiana, aunque nunca cruzó los Alpes. La tomó prestada de los cuadros que llegaban de Roma. El lugar, en cambio, es holandés: la orilla del río Waal, entre Nimega y Cléveris, que Cuyp había dibujado del natural para llevar los apuntes a su taller de Dordrecht. Dos oficiales de caballería se han detenido a abrevar sus caballos, junto a un pastor y su ganado echado a la sombra.