
I, Sailko · CC-BY-SA-3.0
Santa Catalina de Alejandría
Ficha
La historia
En 1568 Giorgio Vasari, el hombre que estaba escribiendo la historia de los grandes artistas italianos, pasó por Ravena y se detuvo en el taller de Luca Longhi. Allí elogió a una joven de la casa, la hija del pintor: Barbara Longhi, que entonces tenía 16 años. Ser mujer y pintora en la Italia de la Contrarreforma era raro, y Barbara trabajó casi siempre dentro de ese taller familiar, que ella y su hermano Francesco heredaron al morir el padre en 1580. Se especializó en pequeñas imágenes de devoción, Vírgenes con el Niño y santas de rostro sereno. Esta Santa Catalina de Alejandría es una de varias versiones que dejó del mismo tema. Catalina aparece con la rueda dentada de su martirio, el instrumento con el que, según la tradición, quisieron ejecutarla. Se ha señalado a menudo que Barbara prestaba a estas santas sus propios rasgos, de modo que en muchos de sus cuadros la modelo y la pintora podrían ser la misma persona.