
Bartolomé Bermejo · PD
Santo Domingo de Silos entronizado como obispo
Ficha
La historia
En 1474 Bartolomé Bermejo firmó el contrato de un gran retablo destinado a una iglesia de Daroca, en Aragón, y esta tabla del obispo entronizado era su pieza central. Bermejo fue uno de los pocos pintores hispanos de su tiempo que dominaba el óleo a la manera flamenca, superponiendo veladuras finísimas hasta que el oro, las piedras preciosas y el brocado parecen casi palpables. Santo Domingo aparece sentado con hábito episcopal en un trono dorado, y en las hornacinas del respaldo se alojan las siete virtudes, cada una convertida en una pequeña figura. El encargo acabó mal. El pintor se enzarzó en pleitos con los comitentes y abandonó la obra sin terminarla, y fue su discípulo Martín Bernat quien completó el resto del retablo.

