
Didier Descouens · PD
San Francisco de Asís
Ficha
La historia
En 1894 san Francisco de Asís estaba de moda en Francia. Un pastor protestante, Paul Sabatier, acababa de publicar una vida del santo que se vendió por millares entre gente que no pisaba una iglesia y que Roma incluyó ese mismo año en el Índice de libros prohibidos. Henri Martin pintó por entonces varios asuntos religiosos, cosa poco esperable en alguien que se estaba haciendo un nombre con el color dividido de los neoimpresionistas.
Aquí el santo reza al aire libre, con el hábito pardo de sayal y la capucha calada, bajo un cielo abierto y casi vacío. Es el Francisco del Cántico de las criaturas, el que llamaba hermano al sol.
Martin cambió de idea mientras pintaba las manos. Por debajo de la capa de color asoman todavía las primeras, juntas y apretadas. Acabó adelantándolas, en el gesto de quien pide algo.




