
San Jorge y el dragón
Ficha
La historia
Cuando los restauradores del Vaticano estudiaron esta tabla antes de terminar su limpieza en 2022, descubrieron que Paris Bordone había ido cambiando de idea mientras pintaba, sobre todo en la cabeza del caballo, en su posición y en sus arreos. Es una tabla de casi tres metros de alto, hecha con ocho tablones de álamo, y hacia 1525 los frailes franciscanos de San Giorgio la colocaron sobre el altar de su iglesia en Noale, un pequeño pueblo amurallado de la tierra firme véneta, cerca de Treviso. El santo que mata al dragón era el titular de esa iglesia.
Allí siguió hasta 1769. Después pasó a una familia veneciana, los Bembo Dardi, en 1787 aparece registrada en el palacio del Quirinal, en Roma, y dos años más tarde el gobierno pontificio la compró para la galería de pinturas que estaba formando Pío VI. El nombre del autor no siempre la acompañó. Una fotografía antigua, tomada cuando colgaba en una antecámara de los apartamentos papales, la atribuye al Pordenone, un pintor del Friul.
Tras la restauración viajó en 2022 a Treviso, la ciudad natal de Bordone, para una exposición dedicada a él, y luego regresó a la Sala X.




