
San Jerónimo orante
Ficha
La historia
Tras el saqueo de Roma en 1527, el veneciano Sebastiano del Piombo empezó a pintar sobre piedra en la ciudad, y a comienzos del siglo XVII la pizarra se había vuelto un soporte muy habitual allí para pequeños cuadros de devoción privada. Este mide apenas 44 por 36 centímetros, y el museo lo atribuye, con cautela, al pintor romano Giacomo Rocca. San Jerónimo, arrodillado ante el crucifijo, se golpea el pecho con una piedra y alza la vista hacia Cristo. Junto a la cruz descansa el león al que, según la leyenda, sacó una espina de la pata. A su lado hay una calavera y un libro abierto, quizá la Vulgata, la Biblia que tradujo al latín. En una esquina asoma un capelo cardenalicio rojo, aunque Jerónimo nunca fue cardenal.