
San Jerónimo
Ficha
La historia
Hacia el año 384, Jerónimo, que entonces vivía en Roma, escribió una larga carta a una joven, Eustoquio, y le contó un sueño. Años antes, gravemente enfermo, se había visto arrastrado ante el tribunal del cielo. Cuando le preguntaron qué era, respondió que cristiano. El juez lo llamó mentiroso. Eres ciceroniano, le dijo, porque donde está tu tesoro, allí está tu corazón. Jerónimo fue azotado y juró no volver a tener ni a leer libros profanos. El erudito que despertó de aquel sueño acabaría traduciendo la Biblia al latín.
Guido Reni lo pintó hacia 1640, en los últimos años de su propia vida, como un anciano inclinado sobre un libro, de medio cuerpo, en un lienzo de menos de un metro de alto. El juramento no duró para siempre. Años después de aquella carta, su antiguo amigo Rufino, ya convertido en enemigo, lo acusó de haberlo roto, y Jerónimo respondió que a nadie se le puede exigir una promesa hecha en sueños.




