
Piero di Cosimo · PD
Santa María Magdalena
Ficha
La historia
Hacia 1490, en Florencia, Piero di Cosimo dio a la Magdalena un escenario inesperado. En lugar de la penitente salvaje del desierto que prefería la tradición, la sienta ante una ventana, una joven que lee tranquila. Todo en ella pertenece a la ciudad del pintor: el vestido de colores a la moda, la pulcra arquitectura que la enmarca, el libro abierto bajo sus manos. Los únicos indicios de que se trata de una santa son la larga melena suelta sobre el hombro y el pequeño frasco de ungüento en la repisa, el que según el relato llevó al sepulcro de Cristo. Desde hace tiempo los estudiosos sospechan que es una florentina real, quizá llamada Maddalena, que quiso hacerse retratar como la santa de su nombre.




