
Piero di Cosimo
1462–1522 · República de Florencia · Renacimiento, Renacimiento temprano
La historia
Casi todo lo que colorea nuestra imagen de Piero di Cosimo procede de Vasari, que lo retrató como un excéntrico glorioso. Se cuenta que vivía de huevos duros, cociéndolos por docenas mientras hervía la cola para no desperdiciar el fuego, que dejaba crecer salvaje su jardín de Florencia y que le aterraban las tormentas.
Excéntrico o no, las pinturas son extrañas en el mejor sentido. Amaba el remoto pasado mitológico, y pintó escenas primigenias de los primeros humanos, incendios forestales y cacerías, criaturas medio animales vagando por un mundo joven. Sus mitologías de Venus, Marte y Cupido, o la muerte de una ninfa, mezclan la dulzura con algo melancólico y raro.
Se formó en el taller de Cosimo Rosselli, tomó el nombre de su maestro como propio y trabajó hasta la época de Leonardo y el joven Miguel Ángel, cuya nueva grandeza dejó su manera fantasiosa con aire anticuado. Murió en Florencia en 1522, y Vasari cuenta que lo hallaron muerto al pie de su escalera.
Obras
11 obras
Retrato de Simonetta VespucciPiero di Cosimo, 1480
La muerte de ProcrisPiero di Cosimo, 1495
Perseo liberando a AndrómedaPiero di Cosimo, 1510
Venus, Marte y CupidoPiero di Cosimo, 1490
La Encarnación de JesúsPiero di Cosimo, 1505
La VisitaciónPiero di Cosimo, 1490
El descubrimiento de la mielPiero di Cosimo, 1499
Santa María MagdalenaPiero di Cosimo, 1490
El incendio en el bosquePiero di Cosimo, 1505
Escena de cazaPiero di Cosimo, 1500
Virgen con el Niño y una palomaPiero di Cosimo, 1490