
Domenico Beccafumi · PD
San Pablo entronizado
Ficha
La historia
Hacia 1516 un joven pintor sienés volvía de Roma, donde Miguel Ángel acababa de descubrir la bóveda de la Capilla Sixtina, y esa sacudida se percibe en esta tabla. Beccafumi sienta a san Pablo como a uno de aquellos profetas ensimismados, corpulento y musculoso, con una espada apoyada sobre las rodillas. El encargo vino del gremio que regía el tribunal mercantil de Siena, para la iglesia de San Paolo, hoy desaparecida. A ambos lados, pintada en pequeño, su propia historia lo enmarca: la conversión, derribado del caballo camino de Damasco, y en el extremo su martirio a espada.