
Salomé con la cabeza de san Juan Bautista
Ficha
La historia
El título nombra a Salomé, pero, como señala el museo, ella no es el verdadero tema. Lo es la cabeza cortada del Bautista, que Solari colocó justo en el centro, de modo que una historia brutal queda encerrada en un orden sereno y simétrico. El verdugo muestra la cabeza, y las figuras y objetos que la rodean están pintados con una belleza ideal y rebuscada, en combinaciones de color delicadas, casi alegres, que el museo lee como una especie de burla del acto cruel. Es una obra tardía, de hacia 1520-1524, los últimos años de Solari. El museo cree que pudo pertenecer a Bartolomeo della Nave, un comerciante veneciano cuyos cuadros se compraron para el marqués de Hamilton a finales de la década de 1630. Tras la ejecución de Hamilton en 1649, sus pinturas pasaron al archiduque Leopoldo Guillermo, y de la colección del archiduque llegó esta tabla a Viena.




