
Autorretrato como abad de la Accademia della Val di Blenio
Ficha
La historia
En 1568 Milán era una ciudad española y su arzobispo, Carlos Borromeo, estaba reordenando con mano firme la vida religiosa de la ciudad. Ese mismo año una academia milanesa eligió abad, nabàd en dialecto, al pintor Giovan Paolo Lomazzo. La academia se presentaba como un gremio de mozos de cuerda del valle de Blenio. Esos mozos existían de verdad. De los valles del Tesino bajaban a Milán los hombres que cargaban los fardos de la ciudad, y los de Blenio eran bastantes como para formar oficio aparte. En 1560 un grupo de artistas les tomó prestado el nombre para una compañía propia, con Baco por patrón y con versos escritos en una lengua de mozos inventada. Sus miembros no eran gente marginal. Estaban el escultor Annibale Fontana, el pintor Aurelio Luini y Giuseppe Caimo, organista de la catedral. El lienzo muestra al abad en su cargo y lleva abajo el nombre que la academia le había dado, Zavargna. Los versos se imprimieron en 1589 con el título Rabisch, la palabra milanesa para los grutescos que los pintores enroscaban en los bordes.