
Amrita Sher-Gil · PD
Autorretrato como tahitiana
Ficha
La historia
En 1934, en París, Amrita Sher-Gil tenía apenas 21 años cuando se pintó así. Hija de padre indio y madre húngara, en los círculos parisinos la miraban como una rareza exótica, y ella lo sabía. El año anterior había visto en Londres las tahitianas de Gauguin, mujeres desnudas dispuestas como un paraíso al servicio del pintor. Aquí adopta esa misma pose, con el torso desnudo, pero cambia todo lo demás. El fondo es estrecho e incómodo, y ella no se ofrece: está alerta, con el ceño fruncido y la mirada puesta fuera del cuadro. Poco después dejó París y regresó a la India.
