
Autorretrato de Philips Koninck (1619-1688)
Ficha
La historia
Ni siquiera estamos seguros del año. El catálogo dice 1661, el estudioso Horst Gerson leyó 1667, y la fecha que una vez se inscribió en el lienzo se ha borrado hasta hacerse ilegible. Lo cierto es el retratado: Philips Koninck, un pintor neerlandés célebre no por los rostros sino por sus amplias vistas de horizonte bajo de la llanura en torno a Ámsterdam. Aquí vuelve el pincel sobre sí mismo. El retrato viajó al sur mucho después de su muerte. Cosme III, gran duque de Toscana, lo adquirió en 1707 para la colección de autorretratos de los Médici y en febrero lo hizo trasladar a las salas del guardarropa ducal. Que se quisiera a un especialista en paisaje en una galería de rostros de pintores dice bastante de hasta dónde había llegado su nombre, desde los llanos de Ámsterdam hasta Florencia.