
Pieter van Laer · PD
Autorretrato con una escena de magia
Ficha
La historia
Pieter van Laer se retrató como no lo haría casi nadie: vestido de mago, con los ojos desorbitados, retrocediendo ante la garra de un diablo que asoma para llevárselo. Sobre la mesa hay libros con anotaciones de alquimia, frascos, una vela apagada y una calavera sobre brasas. Lo pintó en Roma hacia 1635, donde lo apodaban 'il Bamboccio' por su torso deforme y encabezaba un grupo de pintores neerlandeses de vida disipada. En aquellos años se decía que el trato con la brujería dejaba marcas en el cuerpo, y el artista jugó con esa fama a su propia costa. Firmó en la partitura del primer plano, cuya letra advierte que con el diablo no se bromea.