
Constance Mayer · PD
Autorretrato con el padre de la artista
Ficha
La historia
Hacia 1801, fecha de este retrato, la Revolución ya había cambiado la posición de las mujeres pintoras en Francia. Las que antes no tenían acceso a la Academia eran ahora admitidas en los talleres y en el Salón. Constance Mayer, de unos 25 años, se representó junto a su padre. A la izquierda se alza un busto de Rafael, y el padre se lo señala a su hija como el modelo que debe igualar. Alrededor hay fragmentos de escultura antigua, señales de esa gran tradición en la que la joven artista quería entrar de pleno derecho. Ese mismo año el cuadro se expuso en el Salón de París con un título que nombraba al padre y a la hija, pero no a la propia artista. En su manera se advierte ya la influencia de Jacques-Louis David, el maestro dominante de la época.