
Cosimo Rosselli · PD
El sermón de la montaña
Ficha
La historia
En 1481 el papa Sixto IV llamó a Roma a algunos de los mejores pintores de Italia para decorar los muros de su nueva capilla, la que hoy llamamos Sixtina: Botticelli, Ghirlandaio, Perugino y, entre ellos, Cosimo Rosselli. Rosselli era el menos brillante del grupo, y lo sabía. El biógrafo Vasari cuenta que, temiendo no poder competir en el dibujo, cargó su fresco de oro y de azul ultramar para deslumbrar. Sus colegas se burlaron, pero al papa le gustó tanto que ordenó a los demás añadir también oro. La escena muestra a Cristo bajando del monte para predicar a la multitud, y abajo a la derecha, curando a un leproso arrodillado.
