
Pastor con flauta (¿autorretrato?)
Ficha
La historia
En la década de 1630 los compradores holandeses tenían debilidad por la Arcadia. La poesía y el teatro pastoriles estaban de moda, y los pintores vestían rostros corrientes de pastores de un campo idealizado. El pastor de Jacob Backer pertenece a esa moda, aunque es una tronie, un estudio de tipo, y no un retrato de encargo. Va envuelto en una piel de oveja y coronado de hiedra, y ha dejado de tocar la flauta para mirarnos por encima del hombro. El museo sospecha que Backer usó su propio rostro, de ahí el signo de interrogación del título.
En algunas zonas dejó asomar la preparación ocre bajo la pintura, sobre todo en el fondo gris. Durante casi 200 años la tabla permaneció en el castillo de Gavnø, en Dinamarca, con la familia Thott y sus herederos, hasta una subasta en Londres en 1976. Pertenece al Mauritshuis, que la compró en 1977, y cuelga en la segunda sede del museo, la Galería del Príncipe Guillermo V, en La Haya.
