
Naufragio frente a una costa rocosa
Ficha
La historia
En los Países Bajos no hay costas así, allí el mar solo encuentra dunas y arena llana. Nuijen, pintor de La Haya, puso su naufragio al pie de unos acantilados altos y pálidos, de los que tanto gustaban a los románticos. El barco yace escorado en la rompiente, con los mástiles partidos. En la playa el rescate ya ha empezado. Unos hombres sacan del agua a los náufragos, otros alzan los brazos hacia el casco, y más atrás los supervivientes se calientan junto a una hoguera. La arena del primer plano está sembrada de lo que ha arrojado el mar, toneles, una vela, maderos rotos. Arriba la tormenta se abre y una luz tenue atraviesa las nubes. El cuadro perteneció al coleccionista de Amberes Oscar Nottebohm. En 1974 se subastó junto con su pareja, y al año siguiente lo compró el Rijksmuseum.