
Lorenzo Lotto · PD
San Jerónimo en el desierto
Ficha
La historia
Lorenzo Lotto firmó y fechó esta pequeña tabla hacia 1506, cuando era un pintor joven que trabajaba en los alrededores de Treviso, en tierra firme, cerca de Venecia. San Jerónimo, el erudito que tradujo la Biblia al latín, solía representarse ya anciano, retirado como ermitaño al desierto para hacer penitencia, golpeándose el pecho con una piedra. Aquí aparece arrodillado ante un crucifijo, muy pequeño. Lo que se apodera de la escena es el paisaje que lo rodea: rocas amontonadas, un hilo de agua a lo lejos y esa luz húmeda del norte de Italia que el joven Giorgione acababa de poner de moda en Venecia. Lotto conocía además los grabados de Durero, que por esos años circulaban por el Véneto. El santo casi desaparece, una diminuta figura de devoción tragada por la tierra agreste. Es la primera de varias versiones de este tema que Lotto pintaría a lo largo de su larga carrera.




