
Paul Cézanne · PD
Bodegón con manzanas y un tiesto de prímulas
Ficha
La historia
Hacia 1890 Cézanne pintaba casi sin público. Llevaba más de una década sin exponer en París y sus cuadros circulaban entre un puñado de pintores y un marchante de barrio que los apilaba en la trastienda. Este bodegón acabó en Giverny, en casa de Claude Monet, que reunió allí un buen grupo de obras suyas. Las flores frescas le daban problemas porque se marchitaban antes de que él terminara de mirarlas, así que apenas las pintó. Solo metió plantas en maceta en tres naturalezas muertas. La mesa de faldón recortado y patas curvas sobre la que están las manzanas reaparece en otros dos bodegones de esos años. Entró en el Metropolitan en 1951, con el legado de Sam Lewisohn.




