
James Ensor · PD
Bodegón con chinoiseries
Ficha
La historia
Ensor consideraba la naturaleza muerta el género más importante, la prueba de fuego de un verdadero colorista, y pintó más de 230 a lo largo de su vida. En 1906 volvió a un repertorio que conocía de sobra, los objetos de Extremo Oriente que su madre y su tía encargaban en París a Siegfried Bing, el marchante cuya galería dio nombre al art nouveau. Sobre una mesa de mármol aparecen una pequeña tetera china, una máscara japonesa de madera con unos colmillos enormes y un jarrón azul del que asoma un abanico pintado. Arriba, a la izquierda, cuelga una estampa japonesa. Entre 1906 y 1908 repitió casi la misma disposición en tres versiones, y esta es la mayor. Aplicó el óleo en capas finas, y el amarillo de cadmio de la estampa y del abanico se ha ido apagando con los años. Llegó al museo de Amberes en 1924, donada por la familia del coleccionista Alphonse Aerts en su memoria.




