
Paul Cézanne · PD
Naturaleza muerta con flores y frutas
Ficha
La historia
En este bodegón, la punta de una pera amarilla marca una vertical que parte el lienzo en dos. Así lo explica la propia Nationalgalerie de Berlín: a la derecha, el tarro de jengibre con flores silvestres, a la izquierda, el mantel amontonado como una montaña, y detrás, un azul nocturno. El cuadro entró en el museo en abril de 1904, cuando Cézanne aún vivía y pintaba en Aix. Lo vendió el marchante Paul Cassirer y lo pagaron dos mecenas berlineses, el banquero Robert von Mendelssohn y el empresario Eduard Arnhold, en años en que el director, Hugo von Tschudi, compraba pintura francesa moderna contra el gusto de la corte imperial. Tras la Segunda Guerra Mundial, la obra formó parte de los fondos del museo trasladados a la Unión Soviética. Volvió en 1958, y en noviembre de ese año se expuso en Berlín Oriental en la muestra «Tesoros de la cultura mundial salvados por la Unión Soviética».




