
Bodegón con bizcochos de soletilla (La mosca)
Ficha
La historia
Hacia 1715, cuando Christian Berentz pintó este cuadro, el bodegón llevaba ya un siglo siendo un género con identidad propia. Berentz, nacido en Hamburgo y afincado en Roma, delata su formación nórdica, según el museo, en la atención con que observa las cosas tal como son. Sobre bandejas de metal hay bizcochos, frascos y copas de cristal, y algunos detalles están pintados con un cuidado extremo. Se distinguen la fina decoración del vaso, con una paloma y ramas de olivo, las migas sobre el plato de plata y la mosca posada en los bizcochos, que da nombre a la obra. El cuadro llegó al cardenal Neri Maria Corsini como regalo de Gasparo Probstat, director de las aduanas pontificias, y aparece por primera vez en el inventario familiar de 1740.