
James Ensor · PD
Bodegón con conchas marinas
Ficha
La historia
Ensor rondaba los 63 años cuando dispuso esta mesa en 1923, y la firmó y fechó abajo a la derecha. Entre conchas raras hay un abanico japonés y una taza de té con su platillo. Arriba, en la esquina derecha, apenas se insinúa una figura desnuda, tan leve que es fácil pasarla por alto. El museo de Boston compara el conjunto con los bodegones cargados de símbolos de los viejos pintores flamencos y holandeses, con el gusto dieciochesco por las chinerías y también con algo muy nuevo en aquellos años, la costumbre de los surrealistas de París de rebuscar objetos extraños en mercadillos y tiendas de viejo. Está pintado al óleo sobre cartón, montado después sobre una tabla de madera. Dónde estuvo en sus primeras décadas es un pequeño misterio. El marchante de Boston que lo vendió en 1959 solo dijo que procedía de una colección privada de París, y el reverso de la tabla lleva sellos de exportación de Suiza y de Alemania.




