
Historias de san Nicolás de Bari
Ficha
La historia
En la primavera de 1087, unos marineros de Bari, puerto del sur de Italia, desembarcaron en Mira, en la costa de la actual Turquía, y se llevaron los huesos de su obispo del siglo IV, Nicolás, pese a las protestas de los monjes que custodiaban la tumba. Desde entonces fue Nicolás de Bari, y un santo ya famoso por calmar tempestades se convirtió en patrón de la gente de mar en todo el Mediterráneo.
En Florencia su iglesia, San Niccolò, estaba en la orilla sur del Arno, y en 1425 la familia Quaratesi encargó a Gentile da Fabriano el retablo del altar mayor. Estas cuatro escenas pequeñas formaban su predela. En una nace el santo, y el recién nacido ya se tiene en pie dentro de la tina, como cuenta la leyenda. En otra entrega en secreto la dote a tres muchachas pobres, y en la tercera devuelve la vida a tres jóvenes asesinados y metidos en salmuera.
La imagen que se ve aquí es la cuarta. Nicolás baja del cielo sobre un barco sacudido por la tormenta. Gentile pintó además el fondo del mar bajo las olas, con una estrella de mar, los restos de un barco hundido y una sirena que nada cerca. Una quinta escena de la misma predela, los peregrinos ante la tumba del santo, está hoy en Washington.




