
Vaso de paredes rectas con un tamborilero
Ficha
La historia
Este vaso no llega a los 12 centímetros de alto y sus paredes tienen unos dos milímetros de grosor. Se hizo en el reino de Kush, cuya capital, Meroe, estaba a orillas del Nilo, al norte de la actual Jartum, en Sudán. El Louvre lo sitúa en el periodo meroítico clásico, entre el 100 a. C. y el 100 d. C. aproximadamente, aunque algunos especialistas lo han llevado a fechas más tardías. Con una línea fina de color pardo rojizo aparece un hombre barbudo, de frente, con una cinta en el pelo, que sostiene ante el cuerpo algo parecido a un tambor de barril. La propia ficha del museo pone un signo de interrogación al tambor, a la música y a la danza que lo rodean.
El vaso llegó a París roto. El arqueólogo británico John Garstang excavó en Meroe en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, y en 1913 el Louvre le compró este vaso fragmentado, quizá procedente de una de las tumbas de la ciudad. 80 años después apareció en el mercado un fragmento que le pertenecía, y en 1993 el museo se lo compró a Julia Schottlander y lo devolvió a su sitio. Las zonas lisas de la superficie son las partes que todavía faltan.