
I, Sailko · CC-BY-SA-3.0
Susana y los viejos
Ficha
La historia
Cuando Wtewael firmó una obra en 1638, el año de su muerte, la pintura holandesa ya era otra cosa. En Ámsterdam triunfaban Rembrandt y el retrato sobrio y realista de la joven república. Wtewael seguía en cambio fiel al manierismo elegante y artificioso de su juventud, con cuerpos de contorsión estudiada, colores esmaltados y una minucia casi de orfebre. A sus más de 70 años era casi el último superviviente de aquel estilo. El tema viene del libro bíblico de Daniel: Susana, sorprendida en el baño por dos ancianos que la espían y luego la acusan en falso por haberlos rechazado. Wtewael aprovecha el asunto para desplegar el desnudo y el gesto teatral que le gustaban. La escena tiene el brillo pulido de sus pequeños cobres, donde cada detalle se lee como bajo una lupa.
