
Sailko · CC-BY-SA-3.0
Susana y los viejos
Ficha
La historia
Hacia 1580 Veronés era el gran decorador de la Venecia próspera, y aquí toma un episodio del Libro de Daniel: Susana, sorprendida en su baño por dos ancianos que la amenazan con acusarla de adulterio si no cede. El lienzo es muy ancho, más de dos metros, pensado para colgar sobre una puerta o un mueble. Veronés rodea la escena con un muro que la encierra y añade dos detalles que hablan por sí solos. Un perrillo, señal de fidelidad, y una estatua de sátiro que mira a Susana con la misma lascivia que los viejos. Repitió esta misma fórmula en otras versiones, una de ellas hoy en el Louvre. La tela pasó por manos españolas antes de llegar a Génova. Perteneció al marqués del Carpio, coleccionista del siglo 17.




