
Hieronymus Bosch, Temptation of Saint Anthony, 1501. Wikimedia Commons. · PD
Las tentaciones de San Antonio Abad
Ficha
La historia
El Bosco pintó este tríptico hacia 1500, en unos Países Bajos donde la peste, el hambre y una enfermedad atroz llamada 'fuego de San Antonio' rondaban a la gente. Ese mal, causado por un hongo del centeno, provocaba alucinaciones y gangrena, y eran precisamente los monjes antonianos quienes cuidaban a los enfermos. Por eso san Antonio, el ermitaño egipcio que en el siglo IV se retiró al desierto para rezar, se había vuelto un santo tan cercano: encarnaba la lucha contra tormentos que la gente sentía en su propio cuerpo. En las tres tablas, Antonio aparece asediado por un ejército de criaturas imposibles, mitad animal, mitad máquina, mitad pesadilla. Al fondo arden aldeas, vuelan peces y navegan seres que parecen salidos de un delirio febril. En el centro, el santo se arrodilla y levanta la mano en un gesto de bendición, sereno entre el caos. Portugal se enamoró pronto de esta pintura, que acabó en Lisboa y de la que llegaron a hacerse una quincena de copias. Mire al ermitaño en medio del tumulto, tranquilo mientras el mundo entero se descompone a su alrededor.




