
Andrea Mantegna · PD
La adoración de los Magos
Ficha
La historia
Fíjate en lo que llevan los tres reyes. El primero, Gaspar, ofrece al Niño una taza de fina porcelana china llena de monedas de oro; detrás, Melchor sostiene un incensario turco, y a la derecha Baltasar trae una copa tapada de ágata. Hacia 1500, cuando Mantegna pintó esta escena, esos objetos eran auténticas piezas de coleccionista, lujos llegados de Oriente que las cortes italianas atesoraban. La taza de porcelana está entre las primeras que aparecen en la pintura europea. Mantegna trabajaba entonces para los Gonzaga, señores de Mantua, y aquí comprime las figuras de medio cuerpo en un espacio muy poco profundo, como en un relieve romano antiguo, sobre fondo neutro. Está pintado con temple sobre lino, una técnica ligera que le permite un detalle finísimo: los pelos de las barbas, los reflejos del oro y la piedra.




