
Sandro Botticelli, The Annunciation, 1450. Wikimedia Commons. · PD
La Anunciación
Ficha
La historia
Es una tabla pequeña, apenas más ancha que una hoja de papel, y ese tamaño lo explica todo. Botticelli no la pintó para el muro de una iglesia, sino para el cuarto de alguien, una imagen ante la que rezar a solas. Situó el encuentro del arcángel Gabriel y María en una sala fresca y embaldosada, construida con una cuidadosa perspectiva de un solo punto, y una fila de columnas separa al ángel de la alcoba de la Virgen, que se arrodilla para recibir la noticia. Con toda esa geometría, el ambiente es callado e íntimo. En el siglo XVII la tabla figuraba en la colección Barberini de Roma; llegó a Nueva York con Robert Lehman, cuya familia la donó al Metropolitan en 1969.




