
Domenico Ghirlandaio · PD
La Aparición de Cristo a la Virgen
Ficha
La historia
Los Evangelios no dicen qué hizo primero Cristo resucitado. La devoción medieval llenó ese vacío con una respuesta que a todos parecía evidente: antes que a nadie, fue a ver a su madre. Se pidió a los pintores que mostraran ese encuentro que los evangelistas callaron, y hacia 1490 Domenico Ghirlandaio pintó esta versión, Cristo apareciéndose a María en un estallido de luz. Por entonces dirigía el taller más activo de Florencia y cubría los muros de una capilla de Santa Maria Novella con frescos abarrotados y a la moda. Este panel pequeño es lo contrario. Es íntimo, privado y deliberadamente anticuado, con un fondo de oro tras las figuras y letras latinas trabajadas en ese oro junto a sus rostros. Una de ellas es el viejo saludo Salve Sancta Parens, Salve, santa Madre. Formaba parte de un conjunto de al menos tres escenas de la vida de Cristo. Se separaron hace mucho, y hoy las otras están en Roma y Copenhague, mientras esta cuelga en París, comprada por el Louvre en 2019.




