
La Asunción de la Virgen
Ficha
La historia
En 1630 la peste asoló Bolonia, y la pinacoteca de la ciudad calcula unos 20.000 muertos sobre una población de cerca de 70.000 habitantes. Cuando pasó la epidemia, el gobierno de la ciudad encargó a Guido Reni un estandarte votivo que debía llevarse cada año en procesión hasta la iglesia de San Domenico. Los estandartes de procesión se hacían de seda, así que Reni lo pintó sobre seda, y su biógrafo Carlo Cesare Malvasia señaló que, fuera de esos estandartes, pintar sobre seda era una novedad. Pocos años después, hacia 1638 o 1639, Reni volvió a elegir esa tela para una obra que nunca iba a salir en procesión, el retablo del altar mayor de una iglesia de Spilamberto, un pueblo cercano a Módena. El museo de Múnich atribuye a la seda el acabado finísimo de esta obra tardía y su efecto luminoso, casi escultórico. Con ese color inundado de luz, escribe el museo, Reni quería ofrecer al devoto una visión del paraíso mientras la Virgen asciende al cielo. La seda que la sostiene mide casi tres metros de alto y algo más de dos de ancho.




