
Claude Monet · PD
La cesta de manzanas
Ficha
La historia
Las manzanas, escribió el crítico Gustave Geffroy en marzo de 1883, hacen de linternas, como si la luz saliera de dentro de ellas. Lo dijo de este cesto, colgado aquel mes en la galería de Paul Durand-Ruel, el marchante de los impresionistas, en una de las primeras exposiciones dedicadas solo a Monet. El pintor lo había terminado tres años antes en Vétheuil, un pueblo a orillas del Sena, durante una temporada entera de flores y frutas. Hay manzanas doradas, rojo rubí y verde lima amontonadas en un cesto de mimbre, pintadas con pinceladas gruesas y sin mezclar, y hasta las sombras sobre la mesa están hechas de trazos cortos azules y verdes. Firmó y fechó el lienzo arriba a la derecha. Las ventas de aquella muestra fueron flojas, y Monet la llamó un fiasco en sus cartas al marchante. Geffroy, que entonces tenía 27 años, acabaría siendo uno de sus defensores más fieles.




