
Eugène Louis Boudin · PD
La playa de Trouville
Ficha
La historia
En 1873 Trouville había dejado de ser un pueblo de pescadores. El ferrocarril había llegado en 1860 y, en pocos años, la arena normanda se llenaba cada verano de parisinos con sus mejores galas, atraídos por los hoteles nuevos, el casino y el hipódromo. Boudin plantaba el caballete entre ellos y pintaba lo que veía, las sombrillas y las faldas anchas, las banderas restallando con el viento del mar. Escribió una vez que aquellas señoras en la playa eran para él una veta de oro, y en efecto esas escenas pequeñas se vendían bien. Fíjese en lo poca arena que hay en la tabla. Casi todo es cielo, pálido y cambiante, lo que Boudin pintaba mejor que casi nadie. El viejo paisajista Corot lo llamaba el rey de los cielos.




