
Bartolomé Esteban Murillo · PD
El nacimiento de la Virgen
Ficha
La historia
Murillo pintó este nacimiento de la Virgen hacia 1661 para la catedral de Sevilla, su ciudad, que apenas una década antes había quedado diezmada por una peste terrible. La escena es doméstica y cálida: un grupo de mujeres y ángeles rodea a la recién nacida María mientras Santa Ana reposa al fondo. La luz dorada y suave que baña a los personajes es la marca del pintor, capaz de volver tierna cualquier historia sagrada. Los ángeles niños, que Murillo pintaba como nadie, se afanan alrededor de la cuna con paños y flores. Durante la ocupación napoleónica el cuadro salió de España y acabó en el Louvre, donde permanece.




