
Nicolas Froment · PD
La zarza ardiente
Ficha
La historia
El rey Renato de Anjou, que gobernaba Provenza y aún reclamaba las coronas de Nápoles y Jerusalén, encargó este tríptico hacia 1476 para una iglesia carmelita de Aix donde debían reposar sus restos. Froment le dio una imagen poco común. En el centro, Moisés se detiene ante la zarza que arde sin consumirse, pero entre sus ramas, en lugar de las llamas, están la Virgen y el Niño, una manera medieval de enlazar aquella visión del Antiguo Testamento con el nacimiento de Cristo. En las dos alas, el rey y su esposa, la reina Juana, se arrodillan en oración. Después de que los revolucionarios suprimieran el convento en 1792, la obra pasó a la catedral de la ciudad, donde sigue hoy.
