
El desafío de las Piérides
Ficha
La historia
La historia viene de Ovidio. Las nueve hijas del rey Píero, orgullosas de ser tantas como las Musas, las desafiaron a cantar ante un jurado de ninfas. Perdieron, insultaron a las vencedoras y acabaron convertidas en urracas. Rosso Fiorentino dibujó la escena en Roma, hacia 1524, para el editor de estampas Baviera, y Jacopo Caraglio la grabó en cobre. La estampa gustó tanto que se volvió a grabar e inspiró a pintores de mayólica durante todo el siglo XVI.
Este cuadro repite la composición con cambios. A la izquierda, las Musas desnudas con lira, arpa y chirimía. A la derecha, las Piérides con pandero, gaita y cuerno. En el centro brota la fuente Hipocrene, abierta por una coz de Pegaso, y detrás conversan Minerva, Apolo, Baco y Mercurio con unos sátiros.
Si lo pintó el propio Rosso sigue siendo discutido. En las colecciones de Carlos I de Inglaterra y de Luis XIV pasaba por obra de Perino del Vaga, y fue el gran conocedor Pierre-Jean Mariette quien lo devolvió a Rosso. Desde mediados del siglo XX los especialistas están divididos, y algunos lo consideran una copia del grabado. Juzgar no es fácil, porque en 1765 el restaurador Robert Picault pasó la pintura de la tabla al lienzo y se perdió mucha materia. El laboratorio de los museos de Francia ha encontrado una imprimación ocre que Rosso empleó en sus años romanos, y arrepentimientos justo donde el cuadro se aparta del grabado.




