
Amadalvarez · CC-BY-SA-3.0
La consagración de san Agustín
Ficha
La historia
En 1463 el gremio de curtidores de Barcelona encargó a Jaume Huguet un enorme retablo para su iglesia de Sant Agustí Vell. No pudo elegir peor momento. Cataluña acababa de entrar en una larga guerra civil y el dinero escaseaba, así que lo que debía durar unos pocos años se alargó más de 20 y no se terminó hasta 1486, con mucha ayuda del taller. Esta tabla, en la que Agustín es consagrado obispo con sus vestiduras de oro y escarlata, se considera obra de la propia mano del maestro y no de un ayudante. Fue uno de los retablos más grandes de la pintura gótica catalana, y hoy solo se conservan ocho de sus numerosas tablas.