
Jaume Huguet
1492 · Corona de Aragón · Gótico catalán
La historia
En 1463 Barcelona estaba en guerra con su propio rey. La guerra civil catalana contra Juan II de Aragón duraría diez años, y ese mismo año el gremio de curtidores de la ciudad firmó con Jaume Huguet el contrato de un enorme retablo de san Agustín, destinado al altar mayor del antiguo convento agustino. No se terminó hasta 1486, y en él participaron varios miembros de su taller, entre ellos uno de la familia de pintores Vergós.
La tabla de la Consagración de san Agustín es la que los especialistas atribuyen a la mano del propio Huguet. Su oro está trabajado en relieve, un rasgo distintivo de su taller, y cada rostro es una cabeza individual. Siete tablas del retablo se conservan hoy en el Museu Nacional d'Art de Catalunya, y una octava en el Museu Marès, una colección de escultura en el casco antiguo.
Huguet nació hacia 1412 en Valls, una población cercana a Tarragona, quedó huérfano de niño y se formó con su tío Pere, pintor. En 1448 trasladó su taller a Barcelona, y durante cuatro décadas gremios, parroquias y la corte le encargaron retablos. Uno de ellos, la Epifanía encargada en 1464 por Pedro de Portugal, el príncipe al que los rebeldes catalanes habían proclamado rey, sigue en la capilla real de Santa Águeda, en el antiguo palacio.
