
Henri-Edmond Cross · PD
Los cipreses en Cagnes
Ficha
La historia
En 1908 Cross ya no pintaba con el punto menudo del neoimpresionismo. El reuma, la artritis y una vista que le fallaba desde mediados de la década de 1890 le habían obligado a cambiar de mano. Aquí la pincelada es ancha, casi rectangular, y entre una y otra queda el lienzo a la vista, de modo que la ladera de Cagnes-sur-Mer, con sus cipreses, sus olivos y sus tejados, se arma como un mosaico de toques sueltos. Ese mismo año Renoir se instalaba en el pueblo por consejo médico, con las manos deformadas por la artritis. Cross murió en 1910, a los 54 años. El cuadro llegó al Estado francés en 1923, donado por la condesa Vitali en memoria de su hermano.




